Arranca esta semana la negociación salarial del convenio de Comercio 2026 que, según la nota base, afecta a más de 1,2 millones de trabajadores y tiene como núcleo la incorporación al salario básico de $100.000 otorgados a fin del año pasado. (Fuente: iProfesional). La reunión prevista en el acta paritaria firmada en diciembre busca revisar escalas en marzo y definir porcentaje de aumento, esquema de aplicación y cronograma, antes de la integración efectiva en abril.
¿Qué cambia en abril para los salarios de comercio?
En abril se integrarán al básico los $100.000 no remunerativos otorgados en el último acuerdo, compuestos por $40.000 y $60.000 según la fuente (iProfesional). Esa incorporación incrementa la base de cálculo para adicionales, horas y aportes patronales y personales; como contracara, suele aumentar los descuentos sobre el salario bruto y puede dejar un mayor efecto adverso en el bolsillo si no se pacta una compensación. El acta paritaria de diciembre estableció la revisión en marzo: evaluamos la situación actual frente a ese cronograma (fuente: iProfesional). Vemos aquí un dilema técnico pero políticamente sensible: pasar sumas a básico mejora derechos laborales y previsionales a mediano plazo, pero exige que la paritaria contemple un suplemento compensatorio inmediato para evitar pérdida de salario neto.
¿Cómo impacta esto en el bolsillo y en el mercado laboral?
La paritaria de Comercio es la más numerosa del país y suele marcar referencia para otras negociaciones; por eso el resultado tiene efectos distributivos y macroeconómicos. Según la nota, alcanza a más de 1,2 millones de trabajadores (iProfesional). Si la incorporación no viene acompañada de un incremento adicional en las escalas, aumentos de aportes y descuentos pueden erosionar el salario neto, reduciendo consumo interno y presionando la demanda agregada, que es clave para sostener empleo en el comercio. Además, hay un riesgo que las cámaras empresarias respondan con pedidos de menores ajustes o flexibilizaciones salariales para compensar costos, lo que podría afectar calidad de empleo. Por eso vemos imprescindible un acuerdo que combine recomposición del básico con salvaguardas concretas para el mantenimiento del empleo y medidas de alivio para pymes comerciales.
¿Qué deben negociar las partes y qué esperamos?
La negociación tiene tres prioridades: 1) garantizar que la recomposición sea integrada al básico y que cualquier pérdida de neto por mayores descuentos sea compensada; 2) evitar que la compensación se financie mediante recortes previsionales o transferencias regresivas; 3) acordar mecanismos que protejan el empleo en comercios y pymes. La FAECyS planteará la compensación adicional, y las cámaras empresarias dicen esperar la evolución del consumo y los indicadores económicos antes de fijar postura (iProfesional). Desde nuestra perspectiva, apoyamos recomposición salarial integrada al básico con salvaguardas para el empleo y sin financiarla mediante recortes previsionales. También proponemos considerar medidas de corto plazo para pymes—como alivios temporales de cargas o financiamiento con tasa subsidiada—para evitar que la presión salarial derive en despidos. La paritaria de Comercio no es sólo una pelea por porcentajes: es un test para la trama social y la demanda interna en 2026, y su resolución influirá en otras mesas salariales que comienzan su ciclo este año.