Banco Macro lanzó una línea de créditos en dólares que incluye préstamos hipotecarios de hasta u$s1.000.000 con tasa fija del 11,5% nominal anual y plazos de hasta 60 meses, además de préstamos personales al 9% nominal anual a 12 meses (según iProfesional, 9/3/2026). Esta es la noticia central: créditos en moneda dura disponibles para particulares con condiciones y límites claros.

¿Qué ofrece exactamente Macro y para quién?

La oferta principal son préstamos hipotecarios en dólares para primera o segunda vivienda, con financiamiento de hasta el 50% del valor de tasación y cuotas fijas mensuales bajo el sistema francés (iProfesional, 9/3/2026). El tope anunciado es de u$s1 millón y el plazo máximo, 60 meses. Además, hay un préstamo personal en dólares con pago único a los 12 meses y tasa fija del 9% nominal anual pensado para quienes esperan cobrar la venta de una propiedad. El banco anticipa también prendarios en dólares para autos con plazos de hasta 36 meses. Estos productos están dirigidos al segmento Macro Selecta y a clientes que prefieren no liquidar sus posiciones en moneda dura para financiar compras o proyectos.

¿Por qué ahora? ¿Qué cambió en el marco regulatorio?

La posibilidad responde a la Comunicación “A” 8202 del Banco Central, de febrero de 2024, que habilitó a las entidades a otorgar créditos en dólares sin exigir que el tomador tenga ingresos en moneda extranjera, siempre y cuando el banco fondee la operación con recursos propios, emisiones de deuda o líneas externas (BCRA, Comunicación A 8202, feb 2024). Antes de esa comunicación, el crédito en dólares estaba limitado principalmente a exportadores y empresas generadoras de divisas. Además, el artículo 23 del Decreto 905 establece restricciones sobre el uso de depósitos en moneda extranjera, por lo que las entidades no pueden usar depósitos de clientes para estos préstamos. Macro dice que usará Obligaciones Negociables (ON) colocadas en el mercado para fondear la oferta (iProfesional, 9/3/2026). Ese esquema cambia la mecánica de riesgo y liquidez dentro del sistema financiero.

¿Cuáles son los riesgos y las limitaciones más relevantes?

Primero: riesgo cambiario. Si los ingresos del tomador están en pesos, pagar en dólares implica exponerse a una depreciación del peso. Segundo: límite de cobertura. El crédito cubre hasta el 50% de la tasación, lo que obliga a tener ahorros en moneda dura o un equivalente para completar la operación (iProfesional, 9/3/2026). Tercero: fondeo externo o con ON puede encarecer el costo si el mercado de deuda local se tensiona; la tasa fija reduce la incertidumbre de cuotas hoy, pero no elimina el riesgo de iliquidez del deudor ante saltos cambiarios. También hay condiciones operativas: plazos máximos (hipotecario 60 meses, prendario 36 meses) y modalidades específicas como pago único a 12 meses para préstamos personales al 9% (iProfesional, 9/3/2026). En suma, no es un crédito “sin costo” ni sin restricciones.

¿Qué podemos hacer como ahorristas o como quienes necesitan crédito?

Vemos tres usos prácticos y sus precauciones. 1) Diversificación: para quien ya tiene ahorros en dólares, financiarse con un crédito en la misma moneda puede evitar liquidar inversiones; útil si la tasa ofrecida (11,5% nominal anual para hipotecario) resulta competitiva frente a la alternativa de vender activos. 2) Riesgo de flujo: si los ingresos son en pesos, evitar tomar deuda en dólares salvo que haya cobertura natural o contrato de renta en dólares. 3) Negociar condiciones: revisar el CFT, comisiones, seguros y cláusulas de aceleración; confirmar que la entidad fondea con ON y preguntar la calidad de esas emisiones. Mantenemos la recomendación previa: conservar parte del ahorro en dólares e instrumentos indexados y ser cautelosos antes de asumir nuevos compromisos que aumenten el costo financiero total. Si la deuda es necesaria, comparar el costo efectivo con otras alternativas (plazo fijo UVA, venta parcial de portafolio, o cedears), y priorizar la simplicidad y previsibilidad en las cuotas.

En conclusión, la novedad es relevante porque amplía opciones en moneda dura en el sistema financiero local, pero no elimina riesgos. La oferta de Macro puede convenir a clientes con posición en dólares y necesidad de liquidez sin vender activos; para quienes cobran en pesos, la decisión requiere más cautela y planificación (iProfesional, 9/3/2026; BCRA, Comunicación A 8202, feb 2024).